La foto para la visa americana: medidas, fondo y los errores que la hacen rechazar
La foto es de las pocas partes del trámite que puedes arruinar sin darte cuenta. El sistema acepta el archivo, sigues adelante, y el problema aparece semanas después cuando ya perdiste tiempo. Vale la pena hacerla bien de entrada.
Las medidas exactas
El formato es cuadrado: 2 x 2 pulgadas, equivalente a 51 x 51 milímetros. No es la foto tipo documento que usas para trámites colombianos, que suele ser rectangular — si llevas una de esas, no sirve.
Dentro de ese cuadrado la cabeza tiene que ocupar una proporción concreta: entre 25 y 35 milímetros desde la barbilla hasta la coronilla, es decir entre el 50% y el 69% del alto de la imagen. Los ojos deben quedar aproximadamente entre el 56% y el 69% de la altura, contando desde abajo.
Si la subes en digital, el archivo debe ser JPEG cuadrado, de mínimo 600 x 600 y máximo 1200 x 1200 píxeles, y pesar menos de 240 KB.
El fondo
Blanco o blanco hueso, liso y sin textura. Nada de degradados, muebles, puertas ni sombras proyectadas detrás de la cabeza.
Las sombras son el error más común cuando la gente se toma la foto en casa. Si te paras muy cerca de la pared, tu propio cuerpo proyecta una sombra que el sistema lee como fondo no uniforme. Sepárate al menos un metro de la pared y busca luz frontal difusa.
Cómo debes salir
- De frente, mirando a la cámara. Nada de perfil ni de tres cuartos.
- Expresión neutra, con ambos ojos abiertos y la boca cerrada. Se acepta una sonrisa natural leve, pero lo seguro es la expresión neutra.
- Cara completamente visible. El pelo no debe tapar los ojos ni el contorno del rostro.
- Ropa de calle normal. Nada de uniformes, ni prendas que parezcan uniforme. Evita el blanco, porque se funde con el fondo.
- Sin gafas. Desde noviembre de 2016 no se aceptan lentes de ningún tipo, ni siquiera transparentes. Si las usas a diario, quítatelas para la foto.
- Sin sombreros ni cubrecabezas, salvo por motivos religiosos. En ese caso el rostro debe quedar completamente visible desde la barbilla hasta la frente, y hay que adjuntar una declaración firmada.
- Sin audífonos ni accesorios que crucen la cara.
Debe ser reciente
La fotografía tiene que haber sido tomada dentro de los últimos seis meses y reflejar tu apariencia actual. Si cambiaste de forma notable —te dejaste barba, cambiaste radicalmente de peinado, perdiste bastante peso— usa una nueva aunque la anterior siga dentro del plazo.
Los cinco motivos por los que más se rechaza
- Sombra en el fondo. Casi siempre por estar pegado a la pared.
- Cabeza fuera de proporción. Demasiado pequeña porque la foto se tomó de lejos, o cortada arriba.
- Foto rectangular recortada a cuadrado. El recorte deforma las proporciones y la cabeza queda mal centrada.
- Gafas. Sigue siendo frecuente porque mucha gente arrastra la norma vieja.
- Imagen retocada. Filtros, suavizado de piel o cualquier edición que altere los rasgos. Los teléfonos aplican algunos de estos automáticamente — revisa que tu cámara no tenga el modo belleza activado.
Hacerla en casa o en un estudio
Un estudio fotográfico que trabaje con trámites de visa te la entrega en el formato correcto y suele costar poco. Es la opción sensata si no quieres pensar en milímetros.
Si la haces en casa, necesitas: fondo blanco liso, luz natural difusa de frente —una ventana funciona bien—, la cámara a la altura de tus ojos y a metro y medio de distancia, y alguien que la tome, porque un selfie a brazo extendido deforma la perspectiva del rostro.
Después de la foto
Con la fotografía lista puedes completar el DS-160 sin interrupciones. A partir de ahí, lo que más se demora no es ningún documento tuyo: es conseguir una fecha de entrevista razonable en el consulado, que en temporadas de alta demanda se va muchos meses adelante.
